I'm only humanI've got a skeleton in meBut I'm not the villainDespite what you're always preachingCall me a traitorI'm just collecting your victimsAnd they're getting stronger
I hear them calling
POV Danny
El primer día de clases siempre era estresante. Bueno, es estresante para Tom y Harry. Dougie y yo nos lo tomábamos a risa. Era genial ver como iban los dos estresadísimos arriba y abajo con miles de papeles y cartas. Mi trabajo solamente consistía en clasificar a todos los ciudadanos de Super City para ponerlos en la clase a la cual correspondían. Tarea extremadamente fácil. Con introducir los datos de la persona en el súper ordenador al que yo llamaba Dios ya estaba todo en orden. Era un trabajo largo, pero me lo partía con Doug, así se nos hacía mas ameno. Y como los dos somos increíblemente listos lo hicimos la noche anterior para aquel día por la mañana estar en el sofá viendo como Tom y Harry se estresan a las 7 de la mañana mientras nosotros estamos con un batido de chocolate y una magdalena en la mano. Un espectáculo la mar de recomendable.
- Sois unos gilipollas. – se quejó Harry. – Mira como estamos ahora de faena por vuestra culpa.
- No te engañes, querido Judd. – se quejó Dougie. – Sabemos que el primer día de clases nosotros siempre nos tenemos que levantar pronto para hacer ese odioso pero fácil trabajo mientras vosotros soñáis con vete tu a saber que guarradas.
- Más listos de lo que pensaba. – repuso Tom con una sonrisa.
Tom a veces molaba demasiado. Por mucho que estuviera igual de obsesionado con todo el rollo por el cual Super City se formó, era el mejor de todos. Con razón era el líder de los líderes. Tom siempre sonreía a no ser que le tocaras la moral como se la tocaba yo.
Ahora que lo pienso, el único motivo por el cual Tom no sonreía era yo.
- Estoy ansioso por salir. – le comenté a Doug. – Pienso tumbarme en la hierba de algún parque, llevarme la pelota de fútbol y no hacer nada más.
- Para hacer eso ya tienes el jardín. – dijo Harry metiéndose en la conversación.
- No es lo mismo. Estoy harto de este jardín. Quiero salir de esta jodida casa.
Los días de clase teníamos el genial lujo de poder salir y pasarnos el día en Super City, en vez de en nuestra ya claustrofóbica casa. Como la gente estaba encerrada en las aulas no había nadie en Super City. Absolutamente nadie. Era genial respirar aire fresco de vez en cuando. Genial.
- Tienes que esperar que todo el mundo esté dentro, Danny, recuerda que una vez casi te pillan.
- ¿Y que si me pillan? Sigo diciendo de que esto de que no podamos salir es una gilipollez. La gente nos ve como… dioses, o algo así.
- Esa es la gracia. – contestó Harry. - ¿No te parece genial que la gente te vea como algo sagrado? Quiero decir… solo nos ven por vídeos o fotos. Es normal que nos vean como algo así.
Era odioso. Jodidamente odioso. Me ponía de los nervios.
- ¿Desde cuando el objetivo de Super City es ser un dios? – espeté.
- No empecéis. – advirtió Dougie, con la magdalena a medio morder.
- Eso digo yo. – respondió Tom con cartas en la mano. Le dio la mitad a Harry y nos sonrió a Dougie y a mí. – Bien, como habéis hecho el trabajo antes de hora Harry y yo nos ocuparemos de repartir las cartas, os lo habéis ganado.
- ¡Genial! – exclamé. - ¿Me puedo ir a dormir?
- Llegaremos dentro de nada, a las 10 tienes que estar de pie si quieres salir.
- Por supuesto. – contesté.
- Bien, entonces, nos vamos.
Tom y Harry cogieron el ascensor para bajar a dejar las cartas. Como todo el mundo estaría dormido aún podrían dejar las cartas sin que nadie les viera. Igualmente, los días de clase estaba prohibido salir de la habitación antes de las diez menos cuarto. Cuestión de seguridad, por si se nos echaba la hora encima. Ya sabéis, no nos pueden ver, somos unos jodidos “dioses”.
- Oye Dan. – oí a Doug, antes de meterme en la habitación.
- Dime.
- ¿Te puedo dar un consejo? – me dijo con una ceja alzada. Aquello me pilló desprevenido.
- Claro, ¿Qué pasa?
- Deja de cuestionarte todo esto. – espetó. – Deja de cuestionarles a Tom y a Harry absolutamente TODO de lo que se hace en Super City. Las cosas van así aquí, y sabes que tú solo no podrás cambiarlo.
- Pero…
- Ni pero ni nada. – contestó. – Me preocupo por ti. Sé que no te gusta estar aquí, y que lo que más quieres en este mundo es marcharte, pero sabes que Tom no te querrá borrar la memoria para que te vayas de rositas. Somos tus mejores amigos, fuera no tendrías a nadie. Estarías solo Danny, jodidamente solo.
Me hirieron. Si, esas palabras me dolieron bastante. Y más de parte de Dougie.
- ¿Y que si estoy solo? ¿Y que si no me acuerdo de vosotros? Estaría mucho mejor en el mundo normal, no pertenezco a esto.
Dougie se acercó más a mí, con la mirada asustada, preocupada. De verdad sufría por lo que me pudiera pasar. Lo estaba pasando mal. Y yo me sentí como una mierda por no ayudarle a sentirse mejor.
- Danny, Tom no te quiere borrar la memoria por que sabe que si te vas de aquí lo único que puede hacer para que todo vuelva a la normalidad es matarte.
Suspiré. Asimilándolo todo. Sinceramente, muchas veces había pensado que la solución para todo era matarme. Pero siempre había pensado que sería Harry el que lo haría. Harry cree que estorbo aquí. Me quiere, soy su amigo, pero le estorbo.
- ¿Tanta necesidad hay de matarme…? – casi susurré.
- Los tres sabemos que eres capaz de burlar el ejercicio para borrarte la memoria. – confesó. – Cosa que en teoría no tendríamos que saber, pero joder, Danny, no sé como lo haces para escapar de todos los ejercicios para borrar la memoria.
- Creía que vosotros también podíais.
- No Danny, no podemos. – comentó. – Si quieres que te diga la verdad, sigues aquí por eso. Por que si por Harry o Tom fuera, hace tiempo que estarías en el mundo real con la memoria borrada. Pero no. Burlas los jodidos ejercicios y pones las cosas más difíciles quejándote día si y día también. Y con eso no arreglas nada. Tom no quiere que nadie en el mundo real sepa de esto, nadie. Te puedes ir de la lengua y ya la has cagado.
No dije nada. Si antes ya me sentía solo, con lo que me había explicado Dougie peor estaba. Tenía hasta ganas de llorar. Pero no, Danny nunca llora.
- Con todo esto solo quiero decirte que… confórmate. – dijo. – No quiero perderte por esta mierda, Danny.
- Haré lo que pueda.
- No harás lo que puedas. Lo harás. Y punto. ¿Quieres morir Danny? ¿Quieres eso?
La verdad es que no lo sé ni yo.
- No.
- Entonces se acabó el pelearse con Tom y Harry por esto. Se acabó.
Dougie se giró, dejando por acabada la conversación. Y me metí en mi habitación, con los ojos nublados.
Ya sabía que no me podía ir de aquí. Que Tom no tenía mas remedio que matarme ya que los ejercicios de memoria no sirven conmigo. No podía poner ni un punto de confianza en mí. Y seguía ahí por eso. No por que me necesitaran. Si no porque no había mas remedio.
Me metí en la cama pensando en que era un mierda y en que cuando saliera me iba a relajar lo máximo que pudiera.
Si, eso es, me relajaré, pensaré en lo bonito de estar aquí y sacaré lo mejor de mi para que todo esto salga bien.
Si, claro que si, todo irá bien.
Venga hombre. No me lo creo ni yo.
*
Well, hello.Si, lo sé, llevo la vida en verso sin subir, pero es que he estado muy ocupada. He tenido las presentaciones del TDR a parte de exámenes y también, para que negarlo, cuando me tenía tiempo me daba muchísimo palo subir.La cuestión es que aquí está el capítulo. La cosa se empieza a animar, ejé.
Bueno, hasta el próximo :3
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